Senderos
Vereda Boca do Risco - Caniçal
Por los acantilados, de Caniçal al mirador de Boca do Risco

El lugar
La ruta empieza en el cementerio sobre Caniçal, en la costa este de Madeira, y sigue los senderos de acantilado hacia el oeste hasta Boca do Risco, un mirador con montañas a un lado y el mar al otro. El tramo principal tiene unos 6 km en un sentido, con una subida suave tras el inicio y tramos expuestos donde el sendero discurre por la pared de los acantilados.
La ruta tiene dificultad moderada y se adapta bien a una salida temprana: la luz sobre los acantilados es mejor al amanecer, y casi no hay sombra, así que el calor aumenta a medida que avanza el día. Desde el mirador, la ruta puede prolongarse hasta Porto da Cruz o Machico, lo que la convierte en una jornada mucho más larga.
Lo más destacado
- La luz del amanecer sobre los acantilados encaja con la ruta, y antes de empezar se puede hacer una parada opcional al amanecer en Ponta do Rosto.
- El extremo principal de la ruta, un mirador, tiene montañas a un lado y el mar al otro.
- Los tramos junto a la pared del acantilado están expuestos, así que mantén un ritmo constante y vigila dónde pisas.
- Desde el mirador, la ruta puede prolongarse hasta Porto da Cruz, unos 6 km más allá, o hasta Machico, por Larano, unos 8 km más.
Cuándo ir
Sal temprano, cuando la luz sobre los acantilados es mejor y el aire está más fresco. No hay casi sombra en el recorrido, así que empezar a mediodía significa caminar bajo el calor.
Cómo llegar
Conduce hasta el cementerio de Caniçal, donde es fácil aparcar, y empieza la ruta allí. El tramo principal va en un sentido hasta Boca do Risco, así que planifica la vuelta antes de salir.
Conviene saber
- El tramo principal, desde el cementerio de Caniçal hasta Boca do Risco, mide unos 6 km en un sentido y dura de 2 a 2,5 h.
- Seguir hasta Porto da Cruz alarga la ruta completa a entre 4 y 5 h, y la opción de Machico, a entre 3 y 4 h.
- La ruta tiene una dificultad moderada, con una subida suave tras el inicio y tramos expuestos junto a los acantilados.
- Lleva bastante agua y un sombrero, ya que casi no hay sombra.
- Aparcar en el cementerio es fácil, lo que encaja con una salida al amanecer.